La selección francesa, una de las grandes favoritas al título, está preparada para su estreno en la Copa del Mundo 2026 hoy, 16 de junio, en el emblemático MetLife Stadium de New Jersey. Con Kylian Mbappé como estandarte ofensivo y la velocidad desequilibrante de Ousmane Dembélé por los extremos, el equipo de Didier Deschamps llega al certamen con una plantilla que combina madurez competitiva y una explosividad física envidiable. La preparación de 'Les Bleus' ha estado centrada en optimizar la transición defensa-ataque, buscando explotar la verticalidad que ofrecen sus atacantes de élite. Mbappé, en un estado de forma óptimo, ha liderado las sesiones tácticas con la mira puesta en desarticular el bloque compacto que se espera plantee Senegal. Por su parte, Dembélé ha trabajado intensamente en la asociación con el resto del frente de ataque para garantizar que Francia mantenga la fluidez necesaria ante un rival africano que destaca por su despliegue físico y su orden táctico. El cuerpo técnico francés ha sido enfático en la necesidad de no subestimar a Senegal, un equipo que ha crecido notablemente en su estructura táctica y que cuenta con individualidades capaces de marcar la diferencia en jugadas aisladas. La disciplina defensiva será un factor crítico para Deschamps, quien confía en el equilibrio que aporta el mediocampo para contener las embestidas senegalesas y liberar a sus estrellas en el último tercio del campo. Con un ambiente de alta expectación, la selección gala está lista para saltar al césped de New Jersey y desplegar su fútbol de alto nivel. El objetivo es claro: iniciar el torneo con un triunfo contundente que reafirme sus aspiraciones de conquistar el trofeo, mostrando desde el primer minuto la jerarquía que convierte a Francia en un equipo temible para cualquier rival.